
¿Qué significa certificar la Cadena de Custodia?
En el caso de las industrias que utilizan como materia prima productos forestales, como es el caso de la industria papelera, la preocupación por el desarrollo sostenible de los bosques hace que se requieran certificaciones que garanticen que el aprovechamiento de los recursos forestales no implica su destrucción.
La certificación de la madera consta de dos elementos fundamentales:
- La certificación de la sostenibilidad de la ordenación forestal: Certificación GFS (Gestión Forestal Sostenible).
- La certificación de los productos: Certificación de la Cadena de Custodia.
La Certificación de la Cadena de Custodia (CdC) verifica que la madera utilizada en el proceso productivo procede de bosques gestionados de acuerdo a criterios de sostenibilidad. Constituye la etapa posterior a la Certificación de la Gestión Forestal Sostenible y garantiza un sistema de seguimiento del flujo de la madera desde el bosque hasta el producto final.
Los principales sistemas de certificación forestal son el Sistema Paneuropeo de Certificación Forestal o Programme for the Endorsement of Forest Certification schemes (PEFC) y el Consejo de la Administración Forestal o Forest Stewardship Council (FSC).
En los últimos años, Torraspapel ha trabajado muy activamente para obtener la Cadena de Custodia multi-site para todos sus productos según PEFC y FSC.

¿De dónde procede la celulosa que utiliza Torraspapel para la fabricación de papel?
Uno de los principios en los que está basada la política ambiental de Torraspapel es la verificación de la procedencia de la madera y de la celulosa, promoviendo la gestión forestal sostenible.
La celulosa que necesita Torraspapel para la producción de papel procede tanto de su fábrica de Zaragoza (57%) como de proveedores externos (43%).
La celulosa producida en la fábrica de Zaragoza procede de madera que proviene de plantaciones forestales de eucalipto de la cornisa cantábrica española y de Portugal. En España la superficie arbolada certificada es muy escasa (aproximadamente el 3% de la masa forestal total) debido principalmente al tamaño reducido de las plantaciones. En este sentido, Torraspapel trabaja activamente, junto con ASPAPEL (Asociación Española de Fabricantes de Pasta, Papel y Cartón), para ayudar a los propietarios de las pequeñas parcelas forestales en España que ya aplican la gestión forestal sostenible a obtener la certificación de sus bosques según uno de los programas de certificación internacionalmente reconocidos.
En cuanto a la celulosa comprada, Torraspapel ha implantado una política encaminada a aumentar la compra de celulosa certificada y a crear los elementos de control necesarios para la gestión de este tipo de información. De este modo, todos los proveedores de celulosa de Torraspapel deben declarar:
- Porcentaje de celulosa suministrada que proviene de fuentes de madera certificadas.
- Tipo de certificado aplicable con las referencias correspondientes.
- Origen de la madera (bosques, plantaciones o aserraderos).
En el año 2009, un 86% de la celulosa comprada estaba certificada según alguna de las certificaciones existentes en el mercado (FSC, PEFC, SFI, etc.) y el 14% restante procedía de fuentes controladas aceptadas por las propias certificaciones.

¿Cómo contribuye Torraspapel a frenar el cambio climático?
Los gases de efecto invernadero son considerados los principales responsables del cambio climático. Entre los gases de este tipo liberados en la fabricación de celulosa y papel, el dióxido de carbono (CO2) es claramente el más significativo.
En los últimos 5 años, Torraspapel ha conseguido reducir un 7% las emisiones específicas de CO2, como consecuencia de la adopción de diversas medidas como la eliminación del uso de fuel oil siendo sustituido por gas natural y la mejora de la eficiencia energética de los procesos de fabricación con la adopción de proyectos de ahorro energético adaptados a las necesidades de cada fábrica.
Todas las fábricas de Torraspapel realizan un control de las emisiones de CO2 y trabajan en la mejora de los procesos de eficiencia energética para reducir al máximo la emisión de dichos gases de acuerdo con el Protocolo de Kyoto.
La reducción de las emisiones de CO2 es el primer paso para frenar el problema del calentamiento global pero no hay que olvidar la importancia de mantener y aumentar las masas forestales. Por este motivo, Torraspapel está aumentando de forma progresiva la compra de celulosa certificada procedente de plantaciones forestales gestionadas de forma sostenible y contribuye a aumentar la masa forestal a través de proyectos de reforestación, que le han llevado a plantar más de 20.000 árboles, verdaderos sumideros de CO2.

¿El papel fabricado por Torraspapel es ECF?
El 100% de la producción de Torraspapel se fabrica con celulosa ECF (Elementary Chlorine Free o Libre de Cloro Elemental). En 2001 Torraspapel eliminó el gas de cloro en la secuencia de blanqueo de la celulosa, lo que ha permitido eliminar las dioxinas de los efluentes y conseguir así una mejora sustancial de la calidad del agua devuelta al medido durante el proceso de fabricación.

¿Torraspapel fabrica papel ecológico?
Existe el falso convencimiento de que un papel solo es ecológico si es reciclado. Sin embargo, un papel ecológico es aquel que se fabrica utilizando una tecnología respetuosa con el medio ambiente y usa materias primas renovables, reciclables y controladas, lo que implica que todo el proceso productivo está guiado por criterios de sostenibilidad.
No hay que olvidar que un papel reciclado, a pesar de utilizar fibras recuperadas, tiene un proceso productivo que impacta sobre el medio ambiente: en ocasiones los tratamientos de las tintas compuestas por barnices, aceites, disolventes, pigmentos, anilinas y otros compuestos vertidos en grandes cantidades pueden generar impactos negativos en el medio ambiente; del mismo modo, el papel reciclado obtenido a partir de papel usado elaborado con cloro, supone mantener este componente contaminante en su fabricación.
Torraspapel elabora papel 100% ECF (libre de cloro elemental), compra celulosa certificada que procede de bosques gestionados de forma sostenible y ha realizado fuertes inversiones para llevar a cabo proyectos ambiciosos de mejora ambiental:
- implantación de modernos procesos de tratamiento de aguas
- instalación de plantas de cogeneración
- obtención de las certificaciones ISO 14001 y EMAS de todas las fábricas del Grupo
- disminución del consumo y vertido de agua
- promoción de la gestión forestal sostenible y obtención de certificaciones de Cadena de Custodia PEFC y FSC
- optimización del consumo energético
- disminución de emisiones específicas de CO2.

¿Qué implica la obtención de la certificación EMAS?
La certificación EMAS es el máximo certificado europeo en gestión ambiental y supone un paso más que la certificación ISO 14001 al requerir la elaboración de un informe o declaración pública ambiental de carácter periódico conteniendo los datos ambientales más significativos, los resultados del programa ambiental de la empresa y además, los objetivos y metas previstos para mejorar su comportamiento ambiental. Asimismo, la obtención de la certificación EMAS exige la promoción de la participación del personal en cuestiones ambientales y en su formación. EMAS es símbolo de la gestión ambiental moderna, de la transparencia y de la participación ambiental.
Antes de finalizar el año 2009, todas las fábricas del Grupo han superado las estrictas auditorías impuestas por el sistema comunitario de gestión y auditoría ambiental EMAS, lo que supone la certificación del 100% de la producción.