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Efluentes de Agua
Cumpliendo con la estricta normativa europea sobre la calidad de las aguas, Torraspapel ha invertido en la instalación de nuevos procesos de depuración de aguas en sus fábricas, obteniendo valores por debajo de los legalmente establecidos.
Los parámetros principales que miden la calidad del agua devuelta a la naturaleza son la demanda química de oxígeno (DQO) y el total de sólidos en suspensión (MES).
La demanda química de oxígeno es la cantidad de oxígeno que se requiere para la completa descomposición de compuestos orgánicos en el agua por medio de una reacción química. Cuanto mayor sea la demanda, menos oxígeno queda para otros organismos vivos presentes en el río o mar donde se vierten los efluentes.
 Los sólidos en suspensión son, en el caso de la fabricación de celulosa o papel, residuos de pasta química y minerales. Estas pequeñas partículas pueden reducir la penetración de la luz del sol en las aguas fluviales o marítimas a las que se vierten los efluentes.

Torraspapel ha conseguido que el 100% de la celulosa tanto de producción propia como comprada sea ECF (Elementary Chlorine Free). En 2001 Torraspapel eliminó el gas de cloro en la secuencia de blanqueo de la celulosa, lo que ha permitido eliminar las dioxinas de los efluentes.
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